LA GRAN RUTA POR EL ALTO PIRINEO FRANCÉS
Era una tarde de verano calurosa, intentaba seguir el “deporte nacional” viendo las motos del tour de Francia (no me mal interpretéis, intentaba dormir la siesta a la vez q echaba un vistazo a las motos del Tour), la continua mención hacia un español me hizo desviar la atención hacia esa extraña modalidad de 2 ruedas sin motor: ¿motosin o motos de propulsión “animal”? (con mi mayor respeto hacia esos sufridos deportistas), el caso es q recuerdo haberme fijado alguna otra vez en esos artefactos "diabólicos" ... lo q nunca he llegado a entender es por qué salen tantas “motosin” alrededor de las protagonistas del Tour, las motos por supuesto, junto con sus intrépidos cámaras filmando en posiciones dignas del mejor libro de kamasutra.
(Fotos: www.letour.fr)
Después de escucharlo varias veces comprendí q Contador era el apellido del ciclista español q iba en cabeza, lo cierto es q no me sonaba ese nombre, pero tampoco me extrañó demasiado, al fin y al cabo hay apellidos derivados de profesiones en todos los gremios: Carnicero, Serrador, Carpintero …
Estaba escuchando cómo a Contador se le escapaba la victoria ante … ¿Rasmussen? cuando oigo nombrar el Col d’Aubisque, uno de los míticos puertos de todo motorista q se precie (estos ciclistas son unos copiones), inmediatamente me vino a la mente nuestra aventura del 2006 por esas latitudes con “la mulata” recién estrenada (Conocer Pirineo oscense (21-23 jul'06)),
una experiencia inolvidable q de revivirla podr챠a servir para disminuir el mono tras la abstinencia posterior a los 16 d챠as por Los Alpes del pasado Junio. Pensado y hecho, trasteamos por los foros de Internet y recopilamos toda la informaci처n posible por si hubiera cambiado algo desde nuestro anterior viaje. Paralelamente, en el hilo de SILVANO del foro http://vstromclub.es/foro/, se estaba improvisando una peque챰a concentraci처n por el Pirineo q posteriormente se revelar챠a como todo un 챕xito de asistencia y armon챠a. All챠 intentamos mostrar nuestra experiencia sobre esta ruta, pero muy pocos estaban dispuestos a hacerse 377 km de curvas enlazadas en el mismo d챠a, as챠 q lo planteamos para el d챠a anterior en un hilo independiente, el s찼bado 18 de agosto de 2007 reconquistar챠amos el Col du Aubisque y Tourmalet, y conocer챠amos por primera vez el de Aspin.
Las previsiones climatol처gicas no terminaban de estar claras debido al verano tan cambiante q est찼bamos sufriendo pero al final sali처 un d챠a casi perfecto para hacer estos puertos con una temperatura ideal para ir en moto, mucho sol y algunas nubes, las justas para refrescar el ambiente y adornar los majestuosos paisajes de la zona.
Trazamos la ruta y ultimamos preparativos. Todo listo para el d챠a 18.
Llegada la víspera del esperado día nos desplazamos hasta Jaca donde hicimos noche y a primera hora del sábado estábamos preparados para partir desde Sabiñánigo 5 motos y 7 amigos (2 de ellos venían desde Anzáñigo), todos con un objetivo común, realizar “LA GRAN RUTA” por el alto Pirineo Francés.
En Formigal repostamos justo antes de cruzar la frontera para no tener q hacerlo en Francia por se m찼s cara la gasolina.
Cruzamos por el Col du Pourtalet:
Hab챠a mucho tr찼fico bajando desde la frontera hacia Laruns,
hasta q cogimos la carretera de Eaux-Bonnes en la q fuimos pr찼cticamente solos.
Se nota q Contador fue muy animado durante el Tour, pero ojo con tanta pintada q pueden dar m찼s de un susto:
Por fin llegamos al Col d'Aubisque:
Como era relativamente pronto (11:40 h) nos recreamos comprando souvenirs y disfrutando del entorno:
En la bajada encendimos las luces largas a un ciclista en un t첬nel muy oscuro y resbaladizo para q viera mejor e inmediatamente contest처 con un gesto de agradecimiento:
En una de tantas bajadas pronunciadas veo a otro ciclista colocado entre medias de nuestro grupo y pienso: ¿pero no lo habíamos pasado ya?, de repente veo q es él el q adelanta a Mariana, no me lo puedo creer, mi reacción automática es acelerar el ritmo pensando q íbamos lentos, pero cual no sería mi sorpresa cuando veo q se acerca como queriendo adelantarnos. Lo cierto es q yo iba a mi aire intentando mantener la cohesión del grupo, pero de cualquier manera jamás lo hubiera imaginado, una bicicleta pidiendo paso a una moto de 152 cv, como era un fuerte descenso la potencia era lo de menos pero … tanta tecnología en bastidor, suspensiones, frenos, ... y resulta q con un cuadro de “4” tubos y menos de ¿10 kg?, unas ruedas superfinas q parecen de juguete y unos insignificantes frenos de pinza, un intrépido ciclista ¡nos pasó a todo el grupo!. Eso sí, el ciclista debía tener un coraje impresionante para bajar a semejante velocidad inclinando en las curvas como ninguno sin más protecciones q un casco del estilo de los q solemos calificar de “quita-multas”, y un espíritu de campeón, lo fuera o no. Comprendí q la típica frase de “lo importante no es la máquina, es el piloto” no es ningún tópico, es una verdad más grande q una moto, ¿o debería decir q un ciclista?.
Ya era la una del mediod챠a y la comida en Francia se realiza antes q en Espa챰a as챠 q hab챠a q decidir si comprar algo para comer por el campo o sentarnos en alg첬n sitio a mesa puesta. Adem찼s, el calor por esos valles se dejaba notar al detener la moto. Decidimos seguir unos kil처metros m찼s analizando la oferta entre los pueblos q pas찼ramos.
Al llegar a Argel챕s-Gazost nos detuvimos en su plaza central y encontramos una bocadiller챠a con una terracita a la sombra q nos pareci처 la mejor oferta.
Cuando est찼bamos reposando la sobremesa, apenas pasaban unos minutos de las 2 del mediod챠a, vimos con asombro c처mo las dependientas cerraban su establecimiento y se marchaban dej찼ndonos sorprendidos pero sentados en la terraza, aunq la verdad es q no necesit찼bamos nada m찼s, hab챠amos tomado incluso el postre y el caf챕 y por supuesto pagado. Sentados a la sombra se estaba estupendamente pero hab챠a q reanudar la marcha pues s처lo llev찼bamos un tercio del camino recorrido.
Los parapentes volando confirmaban el magn챠fico d챠a para realizar cualquier actividad al aire libre.
Lo mismo se podr챠a decir por la cantidad de animales pastando q vimos en todo el camino aunque estos supongo q igualmente lo har챠an si estuviera lloviendo.
Por un instante pensé q había un espejo en la carretera donde nos veíamos reflejados, o q la comida me había sentado mal y veía un espejismo, pero se trataba de otra moto “hermana” de la nuestra q venía en sentido contrario. Luego la volveríamos a ver en el Tourmalet.
Instantes después reconocí en el horizonte el mítico Col du Tourmalet, objetivo principal de nuestra ruta. Mi “artillera” (la q va detrás disparando la cámara) supo captar el momento como si de Rodrigo de Triana se tratara al avistar las Américas y avisar al resto de la tripulación señalando con el índice: “Tourmalet a la vista”.
Conviene saber q el Pic du Midi (de Bigorre) est찼 justo encima del Col du Tourmalet pero no se puede subir en moto, de hecho hay muchas indicaciones en esta ruta q hacen referencia al pico en lugar de al collado pero se trata siempre de la misma carretera.
Por fin, tras el 첬ltimo garrote de ascenso, se mostraba ante nosotros el soberbio Torumalet con su peculiar majestuosidad.
Primeramente fuimos desfilamos bajo el merecido monumento al ciclista para inmortalizar el momento.
Luego aparcamos las motos junto al busto de Jacques Goddet, director del Tour de Francia entre 1947 y 1988, inventor del prestigio de la carrera y de sus puertos m챠ticos.
Tras la obligada compra de pegatinas saboreamos las maravillosas panor찼micas q desde aqu챠 se divisan (Valle de Bastan, Bar챔ges, la Estaci처n de La Mongie y algo del Pic du Midi con su observatorio).
Dicen q hay motos q brillan con luz propia pero la instant찼nea refleja q por delante siempre estar찼 mi chica.
Hab챠a q continuar ruta pues todav챠a no lleg찼bamos ni a la mitad del camino aunque faltaba poco, en concreto llev찼bamos 164 de los 377 kms. previstos, pero est찼bamos tranquilos por q hab챠amos superado los 2/3 del tramo franc챕s, s처lo nos quedaba el Aspin y el regreso a Espa챰a.
Enseguida pasamos por la Estaci처n de esqu챠 de La Mongie, el mayor dominio esqu챠able de los Pirineos franceses, con magn챠ficas instalaciones y multitud de actividades incluso en verano. La abundancia de turistas q all챠 se concentraban as챠 lo certific처.
Tambi챕n observamos abundantes puentes y t첬neles para evitar las cascadas de agua y los desprendimientos, salpicaban el precioso paisaje junto con los omnipresentes rumiantes como si de motivos ornamentales se tratara.
En Sainte Marie de Campan nos desviamos rumbo al Col du Aspin, el 첬ltimo puerto programado de nuestra ruta.
All챠 observamos curiosos mu챰ecos simulando actividades cotidianas, por lo visto est찼n expuestas tanto aqu챠 como en la vecina Campan desde su festividad de julio hasta septiembre, con objeto de animar al viajero e invitarle a detener su marcha en estas encantadoras y pintorescas villas.
Tras la divertida subida hasta el Col du Aspin encontramos m찼s habitantes aut처ctonos: vacas, ovejas y cabras, retozando con los turistas hasta el punto de confundirse los unos con los otros.
Desde all챠 divisamos los incomparables paisajes de ambos valles, Campan, el q acab찼bamos de subir, y Aure, por el q bajamos despu챕s.
A pesar de su belleza intr챠nseca este puerto no est찼 tan explotado tur챠sticamente como los anteriores y aunq le pedimos pegatinas insistentemente al pastor nuestros esfuerzos fueron en vano, as챠 q nos hicimos la foto de rigor junto al cartel del Col d Aspin con sus 1.489 m de altitud y partimos hacia la frontera espa챰ola.
Al llegar a Saint Lary Soulan volvimos a disfrutar del bonito espect찼culo q una nube de parapentes colgados del cielo nos brind처.
Una confusi처n con el GPS nos hizo atravesar la ciudad por el centro en lugar de rodearla. Jam찼s una equivocaci처n ha supuesto un acierto tan grande, nos deleitamos la vista con sus encantadoras calles.
De nuevo en la carretera nos dirigimos hacia el Túnel de Bielsa suponiendo q sería un aburrido “paseo militar”, pero nada más lejos de la realidad, nos esperaba un bonito puerto hasta llegar al citado túnel.
Antes de cruzar el t첬nel nos detuvimos a descansar un momento y despedirnos de Francia, hasta dentro de 2 d챠as q ten챠amos previsto otra ruta por el Roncal y Roncesvalles.
En el lado espa챰ol nos congratulamos por haber llegado sin ning첬n incidente mientras repas찼bamos mentalmente cada escena vivida de este intenso d챠a lleno de inolvidables experiencias y satisfacciones.
La 첬nica nota gris del d챠a la puso la carretera desde Ainsa hasta Jaca (처 Anz찼챰igo, seg첬n el destino de cada componente), puede suponer un para챠so de curvas por la ma챰ana fresquito pero se hicieron interminables al final del d챠a, y algunos tramos en mal estado resultaron demoledores en especial para una moto de sport-turismo como la nuestra. A estas alturas de "la pel챠cula" 쩔c처mo pueden existir en Espa챰a semejantes ciudades tan mal comunicadas entre ellas?.
1 comentario: